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El pequeño Solín es un descendiente directo de faraones, su nombre verdadero es Rabán
Tagore y acompaña a Kalimán desde la primera aventura denominada "Los
profanadores de tumbas".
EL ORIGEN
Conocimos a Solín cuando Kalimán se encontraba en Egipto al lado de unos
arqueólogos
que buscaban el tesoro dentro de una tumba.
Solín desconocía su pasado y se dedicaba a encantar serpientes. Kalimán lo pone en
evidencia pues sus serpientes son inofensivas, pero recompensa al niño dándole un par de
monedas de oro. Impresionado por esto Solín trata de seguirlo para ayudarle en algo y
sacar más monedas pero a Kalimán no le interesa.
Solín regresa solo al mercado y en su camino se encuentra a unos rateros que desean
quitarle un medallón que lleva en el cuello pero Kalimán interviene para salvarlo y
desde ese momento permanecen juntos por el resto de la aventura.
Posteriormente conoce a Nila, una
princesa egipcia que es prisionera. Nila reconoce un
tatuaje de una flor de loto que lleva Solín en el talón y es ahí donde se entera que
lleva sangre real. Nila es tía de Solín e hija de Tabor, un anciano que cuidaba los
mapas de los tesoros.
Cuando la aventura termina, Solín decide no
vivir como rey para seguir a su amigo
Kalimán por todo el mundo en busca de aventuras. Las versiones son un poco diferentes en
historieta y en la película. En la historieta Solín se cuela de polizonte en la
embarcación en que Kalimán abandona Egipto mientras que en la película Kalimán concede
a las suplicas de Solín para que lo acompañe.
EL ATUENDO
Solín viste una casaca larga a rayas rojas y blanco, atado con una fajilla; esta
casaca durante algunos números de la serie original fue blanca pero luego regresó a su
original diseño. Los pantalones de solín son verdes y bombachos. Calza unas sandalias
rojas puntiagudas. En la cabeza lleva un fez rojo con colgantes.
Una de las prendas más importantes de el pequeño solín es un medallón que lleva en
una cadena colgada al cuello que lo identifica como faraón.
EL "DISCÍPULO"
Solín como compañero inseparable de Kalimán se ha convertido en su principal
discípulo, y mediante sus enseñanzas al niño comunica a todos los lectores sus mensajes
de disciplina, bondad, inteligencia y amor por la vida y sus semejantes.
La presencia del "pequeño y valiente amigo" de Kalimán constituye sin duda
uno de los elementos que contribuyen al éxito de esta serie de aventuras.
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